Revista Venezolana de Ciencias Sociales ISSN: Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt.


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1 Revista Venezolana de Ciencias Sociales ISSN: Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt Venezuela Pérez Castellano, Idelfonso El uso escolar-académico del habla zuliana Revista Venezolana de Ciencias Sociales, vol. 8, núm. 1, enero-junio, 2004, p. 0 Universidad Nacional Experimental Rafael María Baralt Cabimas, Venezuela Disponible en: Cómo citar el artículo Número completo Más información del artículo Página de la revista en redalyc.org Sistema de Información Científica Red de Revistas Científicas de América Latina, el Caribe, España y Portugal Proyecto académico sin fines de lucro, desarrollado bajo la iniciativa de acceso abierto

2 Revista Venezolana de Ciencias Sociales UNERMB, Vol. 8 Nº 1, 2004, ISSN: El uso escolar-académico del habla zuliana Idelfonso Pérez Castellano (*) RESUMEN El presente estudio se concentra en teorizar, conceptualizar y establecer algunas estrategias pedagógicas para darle un uso escolar académico al habla zuliana, e insertarla en la variante nacional y la norma hispánica de la lengua española. A pesar de que dicha tarea tiene muchos obstáculos, significaría el aporte que la cultura local conferiría al proceso globalizado de la lengua. Fortalecer lo particular para incorporarlo como una oferta sólida dentro de la interrelación entre lo que es inmediato con lo mediato y lo universal, es colocarle un sello distinto al fenómeno de la homogeneización lingüística. Palabras clave: habla zuliana, norma hispánica, globalización. Recibido: / Aceptado: (*) Idelfonso Pérez Castellano. Profesor titular de la UNERMB. Magíster en Lingüística y Doctor en Ciencias de la Educación. Profesor invitado del doctorado en Ciencias de la Educación -seminario de Educación Comparada- de la URBE. Profesor externo del doctorado en Ciencias Humanas de LUZ en la línea análisis del discurso.

3 Idelfonso Pérez Castellano The scholastic-academic use of the Zulian speech ABSTRACT This research is concentrated in theorizing, conceptualizing and establishing some pedagogical strategies to give a scholastic-academic use to the Zulian speech, and inserting it in the national variant and the Hispanic norm of the Spanish language. Even though, this task has many obstacles, it would mean the contribution that the local culture would confer to the globalization process of the language. To strengthen the individual matters to incorporate them as solid offers within the interrelation between the immediacy and the mediacy and universality, it is to place a seal other than the phenomenon of the linguistic homogenization. Key words: Zulian speech, Hispanic norm, globalization. Introducción En la actualidad existe una tendencia a una nivelación dialectal, hacia una uniformidad lingüística marcadas por la internacionalización de los medios comunicativos de masas, todo ello justificado con el argumento de la globalización que nos conduce a una cultura neutra, homogeneizada. No obstante, ante tal fenómeno, organismos como la UNESCO, son partidarios de que uno de los propósitos de la humanización de la globalización sea que los beneficios de esta mundialización no sean menoscabados por la tenden- cia hacia la homogeneización. Ante tal situación, se plantea la necesidad de fortalecer el patrimonio lingüístico regional y con ello resguardar la forma más rica de la expresión de la diversidad. En este sentido es importante resaltar que el habla zuliana es el bien más preciado de la cultura regional, elemento emblemático de nuestra identidad y que es producto de una personalidad etnológica diferente a cualquier venezolano de las diversas zonas geográficas del país. Visto de esta manera, este patrimonio regional que como valor

4 El uso escolar-académico del habla zuliana cultural debemos preservar, se manifiesta por una relativa conservación de estereotipos lingüísticos o de confrontación de hablas regionales y de resguardo de la identidad etnográfica. Es obvio pues, que merece tener cabida como instrumento lingüístico en el hecho educativo. Es muy significativo resaltar que en las aulas de clase zulianas, puedan coexistir y convivir lo mediato la norma nacional con lo inmediato, lo local- el habla regional; y que en la medida que evitemos la imposición lingüística hispana y nacional, defenderemos nuestra peculiaridad y diferencialidad. I.-Globalización y lengua. A raíz de la caída del muro de Berlín, cesó la tensión ideológica, política y militar y con ella la bipolaridad Este Oeste; pero a su vez, se inició una segunda polarización, en esta oportunidad la Norte Sur, la cual priva en la actualidad, y que es fundamentalmente económica; así observamos que el Norte, representa el desarrollo y la riqueza, mientras el Sur simboliza el subdesarrollo y la pobreza. Se trata pues de una tensión muy desigual. Dentro de ese mismo proceso de desarrollo, se tendieron redes económicas que han acercado los pueblos, estableciéndose nuevos vínculos de comercio originando la llamada globalización, fenómeno que los expertos han coincidido en llamar el mercado mundial. Y para afianzar y sustentar tal realidad, aparecieron con ellas las redes comunicativas, hoy conocidas como Internet, además de la prensa, la televisión y las nuevas tecnologías concentradas. Una de las bondades de este proceso es la denominada otra globalización, la no económica, la cultural-educativa, sustentada en las mismas herramientas compartidas, como son las redes comunicativas del cibero espacio; y que nos ha permitido viabilizar el conocimiento, con un entorno sociocultural mundial, con diversificación del saber a través de los estudios virtuales sin misión focalizada, y la escuela global, en la búsqueda de un ciudadano universal. La globalización constituye un producto de la evolución histórica de la sociedad y de los logros de las ciencias y de la tecnología, y que entre sus riesgos o debilidades se destaca la pérdida de la fisonomía nacional, primordialmente en su ámbito cultural, por ese afán de uniformidad de los países del universo por una cultura común, neutra; y lo que llama más la atención es que este fenómeno de la pérdida de la fisonomía y de la cultura propias, comienza precisamente por la lengua y las costumbres; amenazas que observamos no sólo con la lengua inglesa y su influencia, que citarla sería redundar, sino también dentro de nuestra propia lengua. Vamos, acaso, hacia la uniformidad del castellano que hablamos

5 Idelfonso Pérez Castellano en Venezuela con el que se habla en España? Hay una tendencia hispanista, y quizás quienes insisten más en ello, sean precisamente la gente culta y de alto grado educativo incluyendo los académicos, quizás por su mayor facilidad para viajar, el acceso a publicaciones, a Internet y a la televisión por cable, medios que les permite leer y escuchar el actual uso de la lengua castellana en España, e incorporarlo a su lexicón. En la actualidad se habla, que se ha tomado como justificación a la globalización como argumento para la creación de la nivelación dialectal; y es que los emisores de los diversos medios de comunicación, a través de las telenovelas, doblajes de películas, noticieros y otros; intentan crear esa uniformidad lingüística a través de la neutralización o nivelación dialectal, marcadas por la internacionalización de los medios de comunicación de masas, que exige una nueva variedad dialectal que logre la identificación de los receptores de esta nueva comunidad. Tras la búsqueda de esa uniformidad lingüística, en la cual no se percibe una variedad geográfica determinada, y que está dirigida a un público heterogéneo y cuyos alcances son las distintas y distantes comunidades de habla hispana, podríamos hablar de la audiencia de un publico global, y que estamos a las puertas de un supradialecto, o la norma panhispánica deliberada, como bien señala Chela F y otros (2002), la cual se produce por utilidad y adecuación comunicativa y no de prestigio, creada por intereses internacionales para promover especialmente la más amplia comercialización de productos audiovisuales. Un español que no revela la procedencia del individuo, sería un español artificial y que está en abierta contradicción con la enseñanza de la lingüística social. Los hombres no quieren hablar exactamente los unos como los otros, quieren compartir cosas y distinguir otras como atributos de la propia individualidad. La lengua no es por lo demás algo que viva en exilio. (Páez, 1985:138). Pero tal situación lingüística no sólo está ocurriendo dentro del ámbito internacional de la lengua española, sino que internamente, en nuestro país y en el caso de la lengua nacional, está ocurriendo, inclusive mucho antes de que se iniciara el llamado proceso de globalización, con las diferentes hablas regionales y el habla central. Somos del criterio de que así como existe, no ya una velada amenaza, como es la penetración o presión de otras lenguas, o de la lengua de los usuarios de España sobre la nacional, también se refleja ese fenómeno en el país, al imponerse dentro de la lengua nacional, el habla del centro, de Caracas sobre las distintas regiones, a través de los diversos medios que tienen cobertura nacional, pero lo aún más comprometedor, lo constituye el llamado

6 El uso escolar-académico del habla zuliana acento neutro expresado por sus comunicadores, en el cual se obvian los aspectos fonético dialectales, que puedan identificarlos como usuarios de algún acento regional. Esta homogeneización lingüística resulta artificial e infuncional, que si tiene alguna diferenciación con el supradialecto estaría sustentada en la limitación geográfica -la nacional- y en público ya no tan heterogéneo como la comunidad hispana, que seria la audiencia venezolana; todo esto contribuye a deformar e infiltrar el bien más preciado culturalmente: nuestra habla regional, factor de evolución natural de la lengua española y que por otra parte denota la peculiaridad zuliana. Por ello, retomando el tema de la mundialización, lo cierto es que ya no tenemos la posibilidad de controlarla, ni siquiera de pensar que podemos obviarla. Lo más sensato sería acompañarla, siempre y cuando logremos imprimirle un cambio, un sello distintivo con nuestra participación y gerencia, de tal manera que pueda ser construida, cada día, adecuándose al color local, e idiosincrasia de cada pueblo. En el presente puede considerarse el término global como una ampliación de lo local y lo regional, en la medida que puedan balancearse estos conceptos para obtener lo mejor de cada uno. De allí, que es fundamental fortalecer el componente local para incorporarlo como una oferta sólida al mundo global y con ello establecer la interrelación entre lo inmediato (local) lo mediato (nacional) y lo universal. En función de esta afirmación, veamos de qué manera pudieran accionarse dichos criterios en el plano de la lengua. 2.- Sistema y norma. Para captar la complejidad del lenguaje en su verdadera dimensión, es preciso asumirlo bajo las perspectivas fónicas morfológicas y léxicas, y para ello, es necesario distinguir dos aspectos: sistema y norma Según Coseriu (1989), el sistema constituye la forma ideal lograda por la actividad lingüística, que se caracteriza por la realización formal con un funcionamiento pertinente que no admite variante facultativa normal o variante combinatoria de la norma. El sistema, a pesar de aceptar infinitas realizaciones, exige que no se afecten las condiciones funcionales de la lengua. Pudiéramos agregar a tales caracterizaciones que el sistema por su apego a la pertinencia, elimina todo lo que en la norma es costumbre, simple tradición o elemento común en el hablar de determinada comunidad. Para Hjelmslev, el sistema esquema para él de una lengua es una realidad puramente formal, es el conjunto de relaciones abstractas que existen entre sus elementos, independientemente de toda caracterización fonética y semántica de éstos.

7 Idelfonso Pérez Castellano Los lingüistas anteriores coinciden en la formalidad que caracteriza al sistema, y en que funcionalmente, a pesar de sus diversos rasgos distintivos y de su variedad de realizaciones, no afecten las condiciones de la lengua. Por otra parte, pudiéramos señalar que el sistema es el producto final de cómo en el habla de un individuo, se forman sucesivas generalizaciones y cada una de ellas conforma un sistema de cierto grado, hasta llegar a la cumbre en la que las únicas relaciones pertinentes son las funcionales; pues bien, esta cima es la correspondiente al sistema. El sistema y la norma, no son realidades autónomas, opuestas al hablar, que es una realidad unitaria y homogénea, sino formas que se comprueban en sí mismas. En cuanto a la norma, se puede resaltar de ella, que es una realización colectiva obligada por imposiciones sociales y culturales y que varía según la comunidad. De allí, que puede limitar las libertades expresivas y a su vez oprimir las posibilidades del sistema. Hay que observar, que ese carácter colectivo, hace que contenga al sistema y los elementos funcionalmente no pertinentes, pero normales dentro de esa comunidad, que el individuo realiza concretamente en su habla, moldes y estructuras de la lengua de su comunidad. Se deduce, entonces, en primer lugar, que la norma comprende todo aquello que ya tradicionalmente socialmente- está fijo y que es un uso común y corriente de la comunidad lingüística; y en una segunda consideración, que el carácter impositivo que por su naturaleza se destaca de la norma, tiende hacia la estabilidad, hacia una forma de conservación que impide el cambio, por lo que resulta invariable. Por lo tanto, la variabilidad iría en su contra. En cuanto al carácter colectivo de la norma, es preciso señalar que existen grupos sociales dentro de cada comunidad, cuyo prestigio puede imponerse sobre los demás y dar origen a la norma lingüística, de tal manera que se convierte en obligaciones e imposiciones marcadas por una realización efectiva, que incluye los rasgos no distintivos. El concepto de norma queda sintetizado en la siguiente definición: un modelo, una regla o un conjunto de reglas con cierto grado de obligatoriedad, impuesto por la comunidad lingüística sobre los hablantes de una lengua, y que actúa sobre las modalidades de actualización de su sistema lingüístico, seleccionando de entre la ilimitada variedad de posibles realizaciones en el uso, aquellas que considera aceptables. (Lara, 1976:110) Sin embargo, Brown (1995) considera que la norma constituye un elemento que frena la tendencia a la diversificación, y que el principio de unidad lingüística está basado en la noción de corrección y en la inteligibilidad mutua de los hablantes.

8 El uso escolar-académico del habla zuliana En consideración de estos dos últimos autores, podemos señalar, que Lara interpreta la norma como modelo a imitar por la comunidad lingüística, que tiende a cierto grado de flexibilización en cuanto a su imposición; además, cumple la función de actualización del sistema, renovándolo y nutriéndolo así como seleccionando las realizaciones lingüísticas que considera aceptables, es decir, adecuadas al contexto situacional, se diría hoy. Brown, en cambio, es partidario de considerar la norma como un fenómeno conservador, invariable, que impide el cambio en consideración de la unidad lingüística, por lo que su concepción tiene como basamento el carácter prescriptivo, de la corrección y en el entendimiento mutuo de quienes hablan Las variantes de la norma Dentro de ese concepto se viene hablando desde la década del sesenta, por parte de la Real Academia de la Lengua, y de hecho ha reconocido, las llamadas variantes de las normas del español. No obstante, el criterio tradicional ha prevalecido; y es así como con en el modelo peninsular ha existido una tendencia a ser considerado como la norma también iberoamericana, lo cual implicaría imponer sus usos, y correcciones, a través de moldes ejemplares, como lo son su gramática y su diccionario. A pesar de que muchos de sus usos y correcciones resulten artificiales a los usuarios hispanoamericanos, por estar reñidos con su realidad. A través de ese supuesto control que ejerce dicho modelo único, también se pretende regir, pues, las variantes del español que se producen en la América. La mayoría del léxico originario de América tiene un carácter subestándar, es decir, no es correcto su uso en el habla escrita, formal, o no merece aparecer en él, según (Obregón, 1983:117). Sólo existe una suerte de gracia que nos concede a algunos de esos términos que logran traspasar la barrera del diccionario, previa selección con criterio preceptivo, por lo que reciben, el nivel estándar y comienzan realmente a existir, pero que no llegan a formar parte de la lengua formal escrita de España. Quizás sea, precisamente esta manera, considerada científica de selectividad, que obvia los rasgos lingüísticos, sumados al carácter normativo del diccionario y sus pretensiones, lo que conduce a establecer una gran confusión en las concepciones de Sistema y Norma. Esto se debe a que esta última se presenta como sistema, y ello es el resultado de que los hablantes de este lado del océano no vemos reflejada nuestra habla en él, además de que poseemos un gran desconocimiento sobre la inmensa masa lexical que aparece registrada en dicho glosario. De allí deducimos que el desinterés por el estudio de las normas

9 Idelfonso Pérez Castellano locales se basa en el tratamiento de subestándar que se le otorga a nuestro léxico, por lo que son reconocidas como de segunda o tercera categoría, es decir, inferiores. A lo anterior se opone el criterio (descriptivo relativista), basado no en la imposición de un modelo inmutable de lengua, sino en los usos efectivos lexicales, en las diversas geografías de los hablantes del español, porque la norma local se deduce de una investigación sociolingüística que considera todos los usos como paralelos y legítimos, pues cada uno de nuestros países posee su propia norma culta, su propio lenguaje común (Rona, 1970, citado por Obregón 1989) Variante venezolana. Ya en el campo de la variante lingüística venezolana, cabe destacar la vocación homogeneizadora en lo lingüístico - cultural que tiene la capital de la República sobre el resto del país. Dicho carácter, globalizante, endormativo, que proyecta una norma venezolana, culta, que usada, por medios comunicacionales con cobertura nacional, promueven un modelo lingüístico que se refleja también en el sector fundamentalmente profesional de la provincia, como docentes universitarios y locutores de la región zuliana, quienes, con una tendencia generalizada de hablar en una forma neutra - acento neutro -, tratan de evitar el uso de aspectos fonético - dialectales que los puedan identificar como usuarios de algún acento regional (Arrieta, 2000:30), según se desprende de la investigación de esta autora. En el país, por supuesto, que la inmensa mayoría de la población hablamos una misma lengua. No obstante, lo distintivo es la entonación regional inconfundible y la diferenciación de vocabulario que caracterizan a los hablantes de las diversas zonas geográficas de la nación. Distinciones fonéticas y léxicas que junto a otros fenómenos han contribuido a diferenciar un habla regional de otra y en conjunto las han constituido en variantes del español en Venezuela. (Páez, 1986:356) El habla regional zuliana. Basados pues, en el criterio de este autor, asumimos como el habla regional zuliana, lo que realiza la comunidad de hablantes, al crear su expresión sustentada en la norma del país, pero con sus propios moldes y estructuras que son procedentes de esa misma comunidad lingüística y que a su vez, es la suma de las hablas individuales de sus miembros. En la escuela zuliana existe una tendencia lingüística hacia el uso de la norma nacional, por lo menos en las aulas, por parte de los docentes, ejemplo a seguir por niños y adolescentes, proyectando, quizás sin

10 El uso escolar-académico del habla zuliana proponérselo una homogeneización de la lengua. Si partimos de que nuestra habla es el bien más preciado de la cultura regional, que constituye el elemento emblemático de nuestra identidad y que es producto de una personalidad etnológica diferente a cualquier otro venezolano de las diversas zonas geográficas del país; valor que debemos preservar, no como un elemento reaccionario como algunos consideran, sino como una relativa conservación de estereotipos lingüísticos o de confrontación de hablas regionales, además de la necesidad sentimental de resguardar dicha identidad etnográfica. Es obvio, que el habla regional zuliana debe tener cabida como instrumento lingüístico en el hecho educativo. Para ello es fundamental la conciencia lingüística que de este fenómeno posean los docentes, en primer término, quienes a través de su praxis diaria puedan balancear esa interrelación entre lo que es inmediato, lo local (regional), con lo mediato (nacional), y lo universal (hispano). De tal manera, que pueda ser incorporada como una oferta sólida -nuestra habla- al mundo hispano globalizante, como en efecto ya se ha incorporado un buen número de componentes del léxico zuliano por lo menos, a la variante nacional. Con ello estamos reafirmando verdades que organismos como la UNESCO tratan de lograr, en particular, la llamada humanización de la globalización. En este sentido Uno de los grandes retos de las décadas futuras es humanizar la globalización, darle las dimensiones de diálogo que requiere para que los beneficios indudables que conlleva, no sean menoscabados por una fuerte tendencia hacia la homogeneización (Matsuura, 2003; P-A-12); más adelante agrega que: No sólo hay que preservar lo ya creado, sino fomentar también la creatividad y el diálogo de las otras culturas y civilizaciones a escala regional e internacional. Dicho organismo tiene como fin: No sólo fortalecer las actividades del patrimonio tangible y natural, sino que ha abierto nuevos caminos para salvar el patrimonio oral, el cual considera como una de las formas más ricas de la expresión de la diversidad (Matsuura,2003; P-A-12). A. Su Uso en el aula. Fundamentos. En cuanto al habla regional zuliana y su uso en la Escuela Básica se puede señalar que existe un aparente choque lingüístico en el niño que ingresa a este nivel educativo. Por una parte, el aprendiz ya trae una experiencia lingüística oral suministrada por el hogar, su familia, amigos, en fin, por su contexto experiencial. En otras palabras, su realidad expresiva, su habla regional; y por la otra parte del aparente conflicto, el habla del aula, la utilizada por el docente con una tendencia, como dijimos antes,

11 Idelfonso Pérez Castellano hacia la norma nacional, con un acento neutro. Ante este dilema es importante recordar ciertos fundamentos de algunas teorías del aprendizaje y sobre este particular, el humanismo, a través de uno de sus representantes, Roger (1986) citado por Pérez (2000), quien es partidario de que el hombre debe considerarse como un ser integral pleno que comprende: su objetividad, su sí mismo personal, su autoevaluación, conciencia y simulación, la libertad, la creatividad, además de sus valores y creencias. Este es un mportante aporte al requerimiento del uso del habla zuliana en la escuela, al resaltar la libertad, pero sobre todo la creatividad de la comunidad lingüística a través de uno de sus individuos: el niño o el adolescente. Vygotsky (1964) citado por Woolfoolk (1996), postulaba que todas las funciones mentales superiores del individuo tienen sus orígenes en las interrelaciones sociales. De allí que su desarrollo cognoscitivo dependa fundamentalmente de las personas que rodean al aprendiz y de la interrelación con sus compañeros, de la cultura y del lenguaje. Esta teoría socio - cultural basa sus principios en que el aprendizaje tiene lugar en ambientes reales, cuyas actividades seleccionadas estén vinculadas con la experiencia vivida por los estudiantes, que incluye por supuesto, el uso de su lengua materna. Por otra parte, Habermas (1989), dentro de su Teoría Crítica, considera que la acción comunicativa es un fundamento de la vida socio - cultural, así como de todas las sociedades humanas, y agrega, entre otras cosas, que la tradición cultural es el medio en que estas relaciones de los sujetos y los grupos se regulan normalmente. Dicha tradición, forma el contexto lingüístico de comunicación con base al cual, los sujetos interpretan la naturaleza y se interpretan a sí mismos dentro de su entorno, a través de la acción comunicativa. Mientras el constructivismo sustenta que el conocimiento emerge de contex-tos que le son significativos, además de la necesaria interacción entre estudiantes y los factores reales como los culturales e históricos más los cognoscitivos, que crean el conocimiento lingüístico a través de la actividad; ello es reforzado, con el criterio de que el conocimiento es una función de cómo el individuo crea significados a partir de sus propias experiencias (Ertmer y Newby,, 1993:15). En resumen pudiéramos señalar que, efectivamente el aprendizaje es producto de ser considerado el individuo como un ente libre, creativo, formado de valores y creencias, cuya interrelación con sus compañeros, su cultura y su lenguaje - ambiente real -, está basado en ese necesario intercambio de experiencias, que incluye su lenguaje natural, y que forma el contexto lingüístico de comunicación, interpretándose a sí mismo y a su entorno.

12 El uso escolar-académico del habla zuliana A partir de todo este ideario, es muy significativo resaltar que en el aula de clase zuliana puedan coexistir y convivir lo mediato - la norma nacional, con lo inmediato, lo local - el habla regional; y en la medida que evitemos la imposición lingüística hispana y nacional, defendemos nuestra peculiaridad y diferencialidad, y por lo tanto los rasgos lingüísticos culturales que nos son propios. De allí que sea importante establecer algunas estrategias de clase que respondan a ese criterio de que al lado del fenómeno globalizante debemos, fortalecer nuestra habla, para de esta manera balancear estos conceptos y obtener lo mejor de cada uno. B. Estrategias de enseñanza. Si partimos del concepto de algunos lingüistas de que el diálogo es la forma natural del lenguaje oral, la que revela más precisamente su naturaleza, y el monólogo es en gran parte artificial, estamos señalando que desde esa verdad, pudiéramos trazar algunas estrategias de aprendizaje de la lengua acordes con lo dicho en el párrafo anterior. Y así partiremos de esa doble visión: Utilizar en el monólogo la norma nacional, fundamentalmente en la exposición y la escritura por docentes y alumnos, sin ser excluido el léxico zuliano, porque de esta manera se impulsaría la estabilidad de nuestra habla. Dejar que el alumno escriba en libertad, que diga todo lo que tiene que decir, que sea creativo y espontáneo para que pueda realmente comunicarse, consigo mismo y con sus compañeros. En referencia al diálogo, esta forma expresiva es la más aprovechable para este proceso de simbiosis lingüística. En principio, el docente debe tener un profundo respeto y consideración con el acervo lingüístico que traen sus discípulos de su comunidad. Su acento y léxico regionales significan lo más acendrado de la cultura local, por lo que debe tener conciencia de ello. Merece un trato especial el voseo zuliano, el cual según palabras de Páez (1981) es procedente de Coro, ciudad hoy tuteante, pero que en nuestra región se ha mantenido dicho voseo, porque el Zulia permaneció aislado no sólo de España, sino de otras ciudades del país, donde en algunas de ellas se produjo la estructura socioeconómica; fenómeno que no ocurrió en nuestra región, donde rigurosamente no existió una sociedad estratificada, sino que tuvieron que igualarse en el trabajo por la carencia de clase servil. El Zulia con el voseo, tiene como uso una tercera alternativa en el tratamiento pronominal; y así observamos como en el sistema de la formalidad zuliana presenta tres grados según Páez (1989): { vos / tú / usted}; donde el formal es: usted. Se utiliza el ustedeo para las personas mayores, o que ocupen cargos públicos y profesionales. El formal informal: tú, es usado por personas con altos niveles so-

13 Idelfonso Pérez Castellano ciales, aunque asimilado lentamente por otras clases socioeconómicas. Cuando no se quiere tratar a una persona de usted, pero tampoco de vos, aquí el tú, tiene cierto carácter de informalidad; y por último uno más informal, el vos. Pues bien, como segundo lugar dentro de la estrategias, es fundamental en estas conversaciones en el aula, el uso del voseo, distintivo de la zulianidad, trato igualatorio social, y en ese sentido constituye un tratamiento de confianza, que desde el punto de vista pe-dagógico, es sumamente aprovechable para romper barreras en la relación: docente alumno. Dicha interrelación hace, innegablemente, que el aprendizaje sea más viable y logre menos obstáculos en su consecución. Pudiéramos tomar como ejemplo del tratamiento del vos, el de los padres con sus hijos y a la inversa, y el de los hermanos entre sí, e inclusive con Dios, la virgen y los santos. En tercer término, los discursos, utilizados como corpus en la clase de lengua, no necesariamente deben ser literarios - metalingüísticos, sino que deben surgir también del acontecer diario, o de otras disciplinas del saber, porque la lengua es utilizada con diferentes fines, por lo que sus usos no deben ser juzgados con criterios aplicables sólo al lenguaje literario. Que al lado del discurso literario se comparta con artículos de prensa, reportajes, deportes y hasta temas de farándula, siempre que estén fundamentalmente vinculados con su contexto situacional. La enseñanza cooperativa o en colaboración, constituye una estrategia de aprendizaje que se adecua a esta proposición, para lo cual es imprescindible el trabajo de los alumnos dentro del aula en forma de equipos de 4 (cuatro) o 5 (cinco) miembros. De esta manera enfrentarán la resolución de problemas, intercambiarán sus experiencias, a través de comentarios tanto orales como escritos, y le darán respuestas a dicha problemática de acuerdo a sus creencias, valores y creatividad. En este sentido, pudiéramos estar hablando de la posibilidad de darle un carácter escolar - académico al habla regional, abriéndole así caminos a la potencialidad y creatividad del modo de hablar del Zulia, contribuyendo de esta manera con el enriquecimiento de la norma nacional y la lengua española en general. Conclusiones Ante un proceso homogeneizador que tiene como norte la uniformidad lingüística, la cultura neutra, pudiéramos señalar que estaríamos a las puertas de un supradialecto o norma panhispánica deliberada,

14 El uso escolar-académico del habla zuliana cuyos soportes, supuestamente, estarían sustentados en la globalización; pero que en la actualidad, tiene su contraparte en organismos universales, que son partidarios de una globalización humanizada, y en ese sentido la UNESCO (2003) ratifica su apoyo al fortalecimiento del patrimonio oral de los pueblos, por considerarlo como las más rica expresión de la diversidad. El habla zuliana como el bien más preciado y emblemático de la cultura regional, forma parte vital de esa diversidad, por lo cual debemos preservar y ampliar su uso; y nada más propicio que su utilización en el hecho académico escolar que a diario se lleva a efecto en los centros educativos. Para ello, es necesario el desarrollo de la conciencia lingüística de los docentes, quienes con su praxis diaria pueden balancear la interrelación entre lo que es inme-diato, local el habla zuliano- con lo mediato o nacional y lo universal hispano. Producto de esa interrelación, nuestra habla puede ser incorporada como una oferta sólida al mundo hispano globalizante, como en efecto, ya se ha venido realizando una serie de aportes lexicales a la variante nacional. Lista de términos. A continuación presentamos una serie de términos - con limitaciones - del léxico regional, que son de empleo común, y que pueden ser incorporados a la actividad rutinaria de clase: Achote Arpita Arronsar Abanico Ahogo Anchoítas Bolo Bocadillo Bocatero Busaca Brollero Careto Capirote Carrandana Cacure Camueca Cachimbo Cocada onoto alfiler de seguridad llevarse todo por delante ventilador asma pinzas de rizar torta nupcial cambur titiaro fanfarrón bolsa de papel instigador de enredos, chismes cara sucia o de dos colores parte gruesa de la cabeza del cerdo, gafo cosa consecutiva avispero pequeño cabeza ombligo conserva de coco

15 Idelfonso Pérez Castellano Carricoches Cascarrañoso Caujil Cepillado Cocido Cotizas Curtido Curricán Cobres Caliche Chirimoya Chécheres Cholas Choza Chinca Embicarse Esgreñarse Emboque Enlozado Flocho Fuñir Frijolillo Guineo Mamarro Garrancho Machorro Maduro Mandoca Farfullo Faramallero Fajina Foleo Fochera Maneto Gas Gragea Guerguero Guapito Hico Jaiba Jochado Jareta zuecos superficie áspera y rugosa merey granizado de hielo con jarabe plátano alpargatas mugriento cordel dinero en monedas mezcla de cal y arena, colombiano fruto del riñón objetos inservibles genitales masculinos bodega. venta de licores contracción del nombre Chiquinquirá irse de cabeza a tierra echar a correr fuertemente perinola acera flojo molestar de mala calidad, aguafiestas cambur gordo y alto duro, tieso, flaco lagarto, persona que no se reproduce plátano en sazón rosquilla fritas incumplido escandaloso, bochinchero, que funge lo que no es pelea, desorden bochinche desorden zurdo kerosén papelillo que se usa en las festividades referente a la garganta cachapa de hoja mecate broma envanecido broma pesada

16 El uso escolar-académico del habla zuliana Hatico Horcón Honda Insiforia Pocillo Petaca Polo Pasuo Pomo Peinador Popora Regorgalla Rebuzco Ruleco Salado Sama Seito Siruyo Sicotrillo Surrapo Tarabas Telele Torozón Vejiga Verdugo casa de campo viga de madera china sin dinero, en la ruina taza volantín o papagayo helado, viaje en vano de pelo ensortijado pasta dental fondo, prenda íntima de mujer joroba exceso de adornos plátano pequeño persona con dificultad para caminar plato principal, de mal gusto plátano doble sereno, adormecido poca cosa sucio pegado el último hijo aspas, molino de viento ataque, pataleta nudo en la garganta globo de goma para inflar quién destaca en un oficio, sobresaliente Fuentes: (Potenza 1986, Páez 1986, y del autor). Referencias Bibliográficas Arrieta de Meza, Beatriz. (2000). El Acento Neutro: Tendencia Unificadora del Habla de Locutores y de Profesionales de la Docencia. Revista de Ciencias de la Comunicación y la Información LUZ, Vol 1 Nº Maracaibo, Venezuela. Brown, Federico. (1995). Principios de Redacción. Ediciones Brown s.r.l. Caracas, Venezuela. Coseriu, Eugenio. (1989) Teoría del Lenguaje y Lingüística General II Edición. Biblioteca Románica Hispana. Edit. Gredos S.A. Madrid, España. Chela Godsuno Flores.. (2002) Habla pública: de lo pragmático a lo fónico. Fondo Editorial Tropykos Maracaibo, Venezuela. Drucker, Petter. (1994) La Sociedad Poscapitalista. 1º edición. Edit. Norma Colombia. Ertmer, P. Y Newby, F. (1993) Conductivismo, Cognostivismo, Constructivismo: Una Conspiración de los Aspectos Críticos desde la Perspectiva del Diseño de Instrucción. Perfomance Improvement Quarterly. 6 (4),

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